Plagas del cannabis

Publicado por

Concepto de plaga

La situación en la cual uno o más animales atacan al cultivo dando lugar a importantes pérdidas de producción.

Artrópodos más habituales en el cultivo del cannabis

Moscas blancas

Bemisa tabaci
Infestacion de moscas blancas en un hoja de marihuana

Arañas rojas del cannabis

Daño indirecto. Arañas rojas formando telas en un cultivo de cannabis

Polillas y mariposas

Daños directos de las orugas de polillas en un cultivo de marihuana de exterior.

Pulgones

Los pulgones que atacan en el cultivo de cannabis no sólo causan daños directos alimentándose de su savia, también estropean las flores al quedar sus mudas y cadáveres atrapados entre los tricomas.

Trips

No confundir los daños directos de los trips en el cultivo de cannabis con los de arañas rojas.

Cochinillas

Las cochinillas además de los chupar savia, “ensucian” a las plantas y sus cogollos con puestas y ceras algodonosas. Una picadura bien daba en pleno crecimiento ha hecho que esta hojas nazca deforme.

Moscas del mantillo

Las larvas de las moscas del mantillo atacan al sistema radicular de las plantas. Los adultos y las larvas propagan esporas de enfermedades como el Fusarium que atacan al cannabis.

Moscas minadoras de hojas

Las moscas minadoras no son un plaga verdadera de la marihuana. Pero usan al cannabis como huésped. En la foto una pupa de Ophyomia sp.

Daños que causan las plagas

El principal problema que generan las plagas en los cultivos de cannabis son los daños sobre el vegetal, debido a la acción de alimentarse y/o de realizar puestas en el interior del vegetal. Los fitófagos necesitan de las plantas para satisfacer sus necesidades nutritivas de sustancias orgánicas vegetales.

Los daños que causan las plagas de la marihuana sobre las plantas se clasifican en:

1- Daños directos: como la destrucción parcial o total de los órganos del vegetal.

2- Daños indirectos: ser vectores para la transmisión de enfermedades y facilitar el acceso a “oportunistas”.

NOTA: Los daños causados por la plagas generan estrés en el vegetal y el estrés es antiproductivo.

Para sobrevivir a la actividad parasitaria de estos animales, la evolución natural ha dotado al cannabis de dos sistemas de defensa:

1- El sistema pasivo está compuesto por tricomas unicelulares y glandulares, y actúa a través de la producción y liberación de sustancias químicas, como los terpenos y los compuestos fenólicos, muchos de ellos tóxicos por ingestión.

2- El sistema activo. Éste se impulsa cuando la planta es atacada y las células afectadas responden sintetizando compuestos químicos como las proteínas de defensa PR y las fitolexinas. Estas últimas, son sustancias vegetales de actividad antimicrobiana capaces de inhibir el desarrollo de patógenos invasores de heridas, provocadas por el ataque de insectos y ácaros.

Aunque el sistema de defensa del cannabis es importante, la naturaleza de determinadas especies fitófagas les permites penetrar todas las barreras del vegetal.

Desarrollo de las plagas

En la naturaleza, las distintas especies de insectos, ácaros y otros animales suelen encontrarse en un ecosistema en equilibrio, por tanto es muy raro que se genere una plaga en condiciones normales. Pero determinadas condiciones ambientales extremas causadas por el cambio climático, la colonización urbanística, la preparación de nuevos suelos agrícolas, el monocultivo, la aplicación indiscriminada de pesticidas, son factores negativos y malas prácticas agrícolas que influyen en la desaparición de los reservorios de fauna auxiliar, causando la rotura del equilibrio, y facilitando la aparición de numerosas poblaciones de fitófagos, que finalmente pueden generan plagas importantes.

Los cultivos de exterior de marihuana están más expuestos al ataque de las plagas; el viento es el responsable de la propagación de muchos de estos fitófagos, desplazándolos con rapidez de una zona a otra. Los cultivadores de exterior deben concienciarse y aprender a convivir, de manera sabia y sostenible con una infinidad de insectos y ácaros malos y buenos.

Los indoors tampoco están a salvo de las plagas, incluso determinadas plagas son más graves aquí que en exterior, debido a las condiciones ambientales. Plagas como las moscas del mantillo, son un verdadero problema en los cultivos de interior de cannabis mientras que en exterior no suelen causar grandes problemas.

Las salas de interior son espacios artificiales, totalmente desprovistos de protección activa en la lucha contra las plagas. Los fitófagos encuentran condiciones climáticas y nutritivas favorables, además de la ausencia de competidores y depredadores que controlen su población. La entrada de los insectos en las salas de interior se realiza con material vegetal infestado, o por descuido higiénico. Hay que extremar el control del material que se va a introducir en los cultivos de interior, especialmente en las salas para la formación de madres. Éstas son la fuente de material vegetal para la floración, por tanto, una plaga en el cuarto de madres afectaría a todos los procesos de cultivo. Para evitar la contaminación procedente del exterior, muchos cultivadores prefieren emplear semillas y realizar todo el proceso de selección hasta encontrar las madres.  

Influencia de la climatología sobre el desarrollo de las plagas

La climatología tiene una influencia directa sobre el desarrollo de las distintas poblaciones de insectos y ácaros fitófagos del cannabis. Cualquier cultivador de cannabis sabe perfectamente que cuando llega el verano, los problemas se multiplican y vienen relacionados con las altas temperaturas. Las altas temperaturas aceleran todos los procesos fisiológicos de los insectos y de los ácaros generando más plagas. En general se tiene que una climatología favorable para el cultivo (24-26ºC), también suele ser favorable para las plagas, que les permite reproducirse casi continuamente generando importantes poblaciones, siempre que exista suficiente alimento disponible. En exterior, a finales de la primavera y durante todo el verano, suelen ser las fechas claves para el desarrollo de la mayoría de las plagas de cannabis mientras que en los cultivos de interior donde las altas temperaturas son el problema más frecuente, se pueden generar poblaciones de insectos y arañas continuamente, alcanzado situaciones muy complejas de controlar con las técnicas tradicionales de control químico.

La humedad juega un papel no menos importante en el desarrollo de muchas plagas. Animales como las arañas rojas prefieren ambientes más secos, mientras que las poblaciones de moscas del mantillo dependen en gran medida del elevado grado de humedad del sustrato. En general, la humedad tiene relación directa con la efectividad de la puesta de huevos de muchas especies de insectos.

El control de las condiciones climáticas como la temperatura y la humedad, es actualmente una herramienta, del control parabiológico, fundamental en la lucha contra las plagas del cannabis, al poder retardar los tiempos de desarrollo de poblaciones dañinas para el cultivo, debiéndose por tanto integrar en el plan de prevención de plagas.

Control de plagas del cannabis

Además del control parabiológico que retrasa el desarrollo de las poblaciones, hay que realizar estrategias de biocontrol, incluyendo la lucha biológica, que ha demostrado ser la verdadera arma activa frente a las plagas del cannabis, capaz de reducir sus poblaciones.


Todas las plagas del cannabis detalladas al detalle en mi libro “Cannabis sativa L.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s